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Consejos para cuidar la piel del cuello

Consejos para cuidar la piel del cuello

A todas las mujeres les interesa el estado de su piel. Por ello buscan métodos y productos para mantenerla en buenas condiciones. Lo habitual es centrarse en el rostro y utilizar diversos productos para que este luzca hermoso.

Pero, ¿dónde consideras que termina tu rostro? ¿En la barbilla? Pues si crees eso estás en un error. Y no se trata tanto de una consideración fisiológica como de cuidado. El cuello es una de las zonas más delicadas de nuestro cuerpo, por lo que hay que darle tanta atención, protección y cuidados como se le da al rostro. Hemos de considerarlo una extensión de nuestra cara. Desgraciadamente, el cuello es una de las partes que con más facilidad olvidamos de nuestro cuerpo, hasta que nos percatamos de nuestro error y hemos de buscar soluciones al problema.

La falta de cuidados se hace patente cuando, aunque alguien luzca un rostro terso y bien tratado, en el cuello se aprecian los síntomas de la edad, bien sea por arrugas, manchas o ambas a la vez. Pensemos que, junto con el contorno de los ojos, el cuello es la zona del cuerpo que presenta una piel más fina y sensible, por lo que es una de las primeras zonas que refleja el paso de los años y el envejecimiento prematuro de la piel. No prestar atención al cuidado del cuello provocará, con el tiempo, un descolgamiento de la piel –debido a la pérdida de colágeno y elastina-, con las consabidas arrugas y la aparición de papada (acumulación de grasa bajo la piel).

Para mantener cuidada la piel de tu cuello –y, como siempre, es mejor prevenir los problemas con antelación-, es importante seguir dos vías: el uso de cosméticos adecuados y una serie de ejercicio físicos concretos para evitar la flacidez.

Uso de cosméticos. Dentro de los cuidados cosméticos, es importante utilizar un protector solar durante todo el año. De esa manera evitamos la aparición de manchas y la pérdida de elasticidad en la piel. Aplícalo cada mañana, bien con una crema hidratante que contenga protección solar o bien con un producto específico.

Es básico seguir una buena rutina de limpieza. Utiliza cosméticos limpiadores (leche, tónicos, cremas, etc. a diario)  exfoliantes (unas dos veces por semana) y mascarillas (aprovecha cuando la uses en la cara y extiéndela también por el cuello). Puedes utilizar los mismos que usas para la cara, aunque también puedes encontrar algunos específicos para el cuello. Aplícalos haciendo un masaje circular.

También es importante usar cremas hidratantes y nutritivas o incluso tratamientos anti-edad que estimulen la producción de colágeno y elastina. Deben utilizarse por la mañana y por la noche. De nuevo pueden ser las que uses para la cara o algunas específicas. Aplícalas en sentido descendente, desde la barbilla hacia el escote.

Utiliza, también, cremas reafirmantes, aplicándolas con un masaje ascendente, desde el escote hasta la barbilla.

Ejercicio. Es muy importante ejercitar los músculos del cuello para ayudar a reafirmar la zona. Algunos de estos ejercicios son muy sencillos y pueden realizarse en cualquier momento del día.

Antes de comenzar con los ejercicios, es conveniente hacer un pequeño calentamiento de la zona. Para ello rota el cuello en círculos, primero en un sentido y luego en otro. Después, mueve el cuello de izquierda a derecha y de arriba abajo. Efectúa estos movimientos varias veces.

Ahora, con la espalda recta, inclina la cabeza hacia atrás. Abre y cierra la boca lentamente varias veces. Después, baja la cabeza hasta que la barbilla toque el pecho y levántala lentamente hasta su posición natural. Ahora, inclina la cabeza hacia ambos lados lentamente, intentando tocar el hombro con la oreja. Tras estos ejercicios, pronuncia de forma exagerada y abriendo mucho la boca algunas letras sueltas, mientras notas como se estira la piel del cuello.

Como última opción, se puede recurrir a la cirugía de estiramiento de cuello. Pero no se debe olvidar que, como cualquier tipo de cirugía, esta no está exenta de riesgos. Es por ello que, siempre que sea posible, es más aconsejable utilizar métodos no invasivos.