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Cómo tener unas manos suaves y hermosas

Crema de manos

Las manos dicen muchos acerca de nosotros. Una de las cosas que más claramente dicen, especialmente en el caso de una mujer, es la edad que tenemos. Por ello, tener unas manos suaves, hermosas y bien cuidadas es muy importante. Las manos están muy presentes en la interacción con otras personas: las usamos para tocar a otros, las estrechamos al saludarnos, con ellas acariciamos a quienes amamos, las usamos para gesticular mientras hablamos. Unas manos muy ásperas, poco cuidadas, con manchas o con unas uñas descuidadas no nos dejarán en muy buen lugar.

Nunca olvidemos que las manos son la parte de nuestro cuerpo que más agresiones externas recibe, pues se trata de la parte qué más utilizamos y, además de las agresiones ambientales, en ocasiones quedan en contacto con detergentes, productos químicos, etc.

¿Qué podemos hacer para tener unas manos suaves y hermosas? Te detallamos algunos consejos a continuación:

  • Utiliza una crema hidratante al menos cuatro veces al día. Aplícala en toda la mano, tanto en la palma como en el dorso y especialmente en los nudillos. Aplícala con un suave masaje circular para activar la circulación. Recuerda que en el dorso de la mano, la densidad de las glándulas sebáceas es claramente inferior a la del resto del cuerpo, mientras que en la palma de la mano estas glándulas no existen.
  • Utiliza un producto exfoliante para las manos al menos una vez por semana. Puedes usar un producto específico o el mismo exfoliante que utilices para la cara.
  • Utiliza un jabón neutro para lavarte las manos y hazlo preferiblemente con agua templada. Sécate bien las manos después de lavarlas. Lávalas cada vez que sea preciso, pero no lo hagas innecesariamente ni compulsivamente.
  • Si tienes que usar productos con detergentes fuertes, lávate después las manos con un jabón suave –puedes usar uno de glicerina-  y, tras secarlas muy bien, aplícate crema hidratante.
  • Aunque se trate de un tema recurrente, evita el uso de tabaco. El humo, así como los productos nocivos que se transmiten a tu mano mientras sostienes un cigarrillo la estropean gravemente. Lo mismo sucede con las uñas, que se encorvan y amarillean. Además, el consumo de tabaco está directamente relacionado con la enfermedad de Buerguer, la cual provoca la inflamación de los vasos sanguíneos en las extremidades, impidiendo el correcto flujo de sangre y ocasionando la formación de coágulos, lo cual provoca gangrena.
  • Utiliza guantes de goma si tienes que lavar a mano. Haz lo mismo si tienes jardín y debes trabajar en él. Úsalos también en aquello que requiera un uso continuado y repetitivo de las manos, como en tu trabajo, en el gimnasio, si vas en bicicleta, etc.
  • Utiliza una vez al día, preferiblemente por la noche, un cosmético nutritivo anti-edad. Existen algunos específicos, pero puedes usar el mismo que utilices para la cara. Algunos cosméticos combinan los efectos hidratantes con principios activos nutritivos. Estos cosméticos suelen incluir principios activos beneficiosos para las uñas, así que cuando te apliques la crema, extiéndela también por ellas dando un pequeño masaje sobre uñas y cutículas.
  • Protege las manos ante las agresiones del clima: en verano, usa un protector solar. Eso te ayudará a prevenir la aparición de manchas. En invierno, con el frio, la piel se reseca más, los capilares se contraen y nuestras manos pueden tener una apariencia enrojecida y cuarteada. Protege las manos del frio usando unos guantes y aplícate a menudo crema hidratante.
  • Crea una rutina diaria para el cuidado de tus manos y no la abandones.
  • Hazte la manicura con frecuencia. Limpia las cutículas y lima suavemente las uñas. Si no se te da bien hacértelo tú misma, hazte una manicura profesional cada cierto tiempo. Píntate las uñas correctamente con un esmalte de uñas de calidad. Algunos esmaltes de baja calidad pueden deteriorar las uñas y quitarles su brillo natural. Utiliza quitaesmaltes no corrosivos.
  • Evita morderte las uñas. Si no te es posible evitarlo, utiliza algún producto específico.