carrito  

No hay productos

0,00 € Transporte
Total 0,00 €

Terminar pedido

Opciones es | €
  • es

666.527.196

Consejos para lucir un hermoso escote

Son muchas las prendas que nos ponemos, y más aún cuando llega el buen tiempo, que en mayor o menor medida nos hacer lucir el escote. Es solo lógico que queramos que esa zona luzca hermosa y bien cuidada. La piel del escote, junto con la del cuello y la del contorno de los ojos y labios es una de las más delicadas del cuerpo. Además, la piel del escote debe sostener el peso del pecho, pudiendo provocar la aparición de estrías y arrugas que, con el tiempo y si no se tratan adecuadamente, pueden convertirse en profundas.

A continuación te detallamos algunos consejos prácticos para conseguir que tu escote luzca impresionante.

  • Empieza a cuidar esta zona cuanto antes. Cuanto más joven seas, más efectiva será la prevención y más retrasarás la aparición de los signos de envejecimiento cutáneo. Recuerda que el envejecimiento cutáneo no está necesariamente relacionado con la edad real. Es cierto que si eres joven tal vez veas que tu piel luce tersa y hermosa, pero eso puede cambiar en cualquier momento si no te cuidas. Sobre todo, toma conciencia de los efectos que tiene el sol en tu piel y especialmente en la zona del escote. Toma medidas para protegerla aunque aparentemente no sea necesario. Con el tiempo lo agradecerás.
  • Puesto que se trata de una zona especialmente fotosensible, utiliza cremas u otros productos con protector solar cuando vayas a estar al aire libre. De esta forma evitarás el envejecimiento prematuro de la piel y la aparición de manchas o quemaduras solares. Usa estos productos, no solo cuando vayas a ir a la playa, sino siempre que vayas a estar en el exterior una vez que el sol empiece a brillar con fuerza y vayas a usar prendas que permitan lucir tu escote.
  • Hidrata regularmente la zona. Piensa que por su composición, la piel del escote tiende a secarse con facilidad, lo que la expone a las agresiones externas. Piensa en la crema (u otro producto) hidratante como en un valioso aliado y úsala regularmente. Aplícala con un suave masaje circular ascendente, del pecho hacia los hombros.
  • Todos los días, después del baño o ducha, utiliza una crema u otro tipo de producto reafirmante. Puedes utilizar una crema corporal o un producto específico para esta delicada zona.
  • Es conveniente que, al menos una vez por semana, te apliques una mascarilla reafirmante en la zona del escote. Hazlo preferiblemente acostada, pues de esa manera el peso del pecho no afectará a la eficacia del tratamiento.
  • Al menos una vez al mes exfolia la zona con un cosmético que proporcione un peeling suave y poco agresivo. Recuerda que se trata de una zona delicada. La exfoliación, junto con el uso de una mascarilla purificante te ayudará a eliminar los granitos que en ocasiones se forman en la zona del escote.
  • Después de la ducha, rocía la zona con agua fría y, si puedes aguantarlo, pásate unos cubitos de hielo deslizándolos suavemente por el escote. Hacer esto contraerá la piel de la zona y te ayudará a reafirmarla.
  • Evita los cambios bruscos de peso que puedan generar flacidez o estrías en los tejidos del pecho. Si quieres hacer dieta, hazla de forma gradual.
  • Beber suficiente agua y seguir una dieta equilibrada siempre es necesario para mantener la belleza, tonicidad y elasticidad de la piel.
  • Procura mantener en todo momento la espalda erguida, pero especialmente cuando estés sentada.
  • Escoge con cuidado el sujetador que vas a utilizar. Si no sostiene y recoge el pecho adecuadamente, la piel del escote se estirará y aparecerán arrugas y estrías.
  • Practica algún ejercicio específico para reafirmar los tejidos de la zona del escote. Uno muy recomendable es la natación, aunque también te serán útiles el remo o las pesas, siempre que las uses con moderación. Algunos ejercicios sencillos que puedes practicar en tu casa son los siguientes:
    • Junta las palmas de las manos (como si fueras a rezar) con los codos hacía afuera. Pega las manos a la altura del pecho y presiona fuertemente una mano contra otra. Después reduce gradualmente la presión hasta la posición inicial. Repite el ejercicio varias veces.
    • Si tienes unas pesas pequeñas puedes hace lo siguiente: siéntate en una silla con la espalda muy recta. Ahora extiende los brazos y levántalos hasta la altura del pecho. Sube lentamente uno de los brazos, sin doblarlo, por encima de la cabeza. Después, vuelve a bajarlo lentamente hasta la posición original. Haz lo mismo ahora con el otro brazo. Repite este ejercicio varias veces.