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Cuidados para tener unas axilas perfectas

Las axilas son una zona delicada de nuestro cuerpo que resulta muy difícil mantener bella. Eso se debe principalmente a las características de la piel de esta zona y a su función como centro purificador. La constitución de la piel de las axilas es diferente a la del resto del cuerpo. Posee una mayor cantidad de glándulas sudoríparas y de folículos pilosos, lo que provoca que esta zona esté constantemente húmeda. Si esta humedad no se controla, pueden aparecer problemas, como inflamación, infecciones o pequeñas heridas. Tengamos en cuenta que, junto a las zonas traseras de las rodillas, el interior de los codos, etc. la zona las axilas es un punto que nuestro cuerpo utiliza para eliminar toxinas mediante la transpiración. Además, se trata de una zona protegida con vello que, normalmente, deseamos eliminar, lo cual conlleva bien una depilación o bien un rasurado que puede irritar la piel o provocar manchas y oscurecimiento de las axilas. Añadido a todo esto, es una zona expuesta a otras irritaciones provenientes del roce, el uso de desodorantes, la exposición al sol, etc.

Depilación. La depilación es una de las prácticas que más agreden y perjudican la piel de las axilas y, por contra, una de las más frecuentes. Evita utilizar cremas depilatorias en las axilas. Piensa que se trata de una zona con una piel muy delicada y algunos de los componentes de estas cremas son excesivamente agresivos y pueden dañar tu piel.

Aunque se trate de una forma más dolorosa, utilizar la cera es mucho mejor que rasurarte con una maquinilla. Sus efectos son más duraderos, con lo que la frecuencia con la que se irrita la piel es inferior. Procura que la cera no esté demasiado caliente. La temperatura debe ser ligeramente inferior a la que utilices para depilar las piernas u otras zonas con piel menos delicada. Ten en cuenta que para que la depilación con cera sea efectiva, esta debe aplicarse en función de la dirección del crecimiento del vello. No obstante, en las axilas la dirección de crecimiento es diversa, por lo que posiblemente deberás repetir la operación varias veces aplicándola en diferentes direcciones.

Al rasurarte con cuchilla, no utilices una maquinilla de hombre. La estructura y la textura de la piel de los hombres son muy diferentes a las de las mujeres, por lo que las maquinillas preparadas para hombres no suelen resultar demasiado indicadas para mujeres. Ten en cuenta cual es el grosor del vello de tus axilas al determinar la cantidad de hojas que tendrá la rasuradora que adquieras. Escoge maquinillas que tengan algún tipo de protector. Utiliza una espuma específica para rasurar indicada para  pieles sensibles y, después de hacerlo, aplícate una crema hidratante. No afeites tus axilas en seco, pues puedes dañar su delicada piel.

Uno de los problemas que podemos padecer si no escogemos bien el sistema de depilación que más se adecúe a nuestra piel es la aparición de pelos encarnados o enquistados (Foliculitis). Si tienes propensión a que esto te suceda, tal vez te convendría utilizar la depilación láser. Si no deseas o no puedes hacerlo, sería conveniente que, antes de rasurarte o utilizar la cera, realizaras una exfoliación suave de la zona para facilitar la depilación.

Hidratación y exfoliación. En lo que tiene que ver con la hidratación y la exfoliación, debes tratar las axilas como haces con el resto de tu cuerpo. Después del baño o duchas y tras haberlas secado muy bien, aplícate una crema hidratante con un suave masaje circular para favorecer la absorción del producto y que no aporte un exceso de humedad superficial a la zona. Aplícate de nuevo crema hidratante cada vez que te depiles o rasures las axilas.

Exfolia las axilas con un exfoliante suave al menos dos o tres veces al mes. Eso ayudará a que no se taponen los poros y a que no se te encarne o enquiste el vello.

Cómo eliminar y prevenir el oscurecimiento y las manchas. El oscurecimiento de las axilas puede deberse a diferentes  razones. Entre ellas podemos encontrar el tipo de piel, el efecto de la radiación solar, el uso de determinados tipos de desodorante, la depilación e incluso el embarazo o ciertas disfunciones hormonales.

Si has de tomar el sol, recuerda que debes aplicar protector solar también en la zona de las axilas. Utiliza el mismo que uses para la cara y el cuello. Desgraciadamente, muchas veces nos olvidamos de hacerlo, bien porque no prestamos atención o bien porque pensamos que es una zona menos expuesta. Pero lo cierto es que cuando nos tumbamos a tomar el sol las axilas quedan totalmente expuestas, por lo que es vital que las protejamos. Por otro lado, si realizamos algún tipo de depilación definitiva, debemos asegurarnos de si podemos tomar el sol y durante cuánto tiempo, para evitar que se oscurezcan las axilas.

Incluso si utilizas maquinilla o cera para depilarte, evita tomar el sol durante algunas horas después de hacerlo, pues en ese intervalo la piel de las axilas está más irritada y es más fotosensible, con lo que es más propensa a que le aparezcan manchas.

Utiliza desodorantes que no contengan alcohol ni perfume. Evita también aquellos que tengan un efecto antitranspirante, pues pueden taponar e incluso dañar los poros y favorecer la aparición de manchas y otros problemas cutáneos. Lo cierto es que este puede ser un tema controvertido pues, lo que puede ser beneficioso en un sentido, ya que los antitranspirantes no solo eliminan el olor, sino que mantienen la zona de las axilas más seca, puede perjudicarte en otro si provoca manchas y oscurecimiento. Si tienes que rasurar las axilas, hazlo preferentemente de noche para no tener que utilizar desodorante hasta el día siguiente. Si tienes la costumbre de ducharte por las mañanas, lava las axilas todos los días antes de acostarte y viceversa. Es importante que las seques bien después de lavarlas. Recuerda que es una zona por la que tu cuerpo expulsa toxinas y la mezcla de estas con algunos desodorantes puede producir manchas y oscurecimiento.

Aquellas personas que padecen sobrepeso tienden a tener las axilas más oscuras. Eso se debe a la mayor cantidad de toxinas eliminadas mediante el sudor. Aunque lo más indicado es hacer lo posible por recuperar el peso ideal, es conveniente beber suficiente agua para intentar disminuir el nivel de toxinas del volumen de sudor. 

Una alternativa para eliminar las manchas de las axilas es seguir un tratamiento con luz pulsada intensa (IPL). Este tratamiento permite eliminar la acumulación de melanina en la piel, que causa las manchas. Consiste en aplicar un pulso de luz que atraviesa la piel y disgrega la melanina acumulada, de forma que el cuerpo pueda eliminarla progresivamente de forma natural. También pueden utilizarse cremas blanqueadoras, pero es conveniente consultar a un dermatólogo antes de empezar a usarlas.

Da atención al tipo de ropa y a los tejidos. Es conveniente evitar la ropa sintética y también la excesivamente ajustada. En ambos casos, se favorece el exceso de humedad y puede provocar o agravar tanto inflamación como irritación. Procura utilizar ropa confeccionada con tejidos que sean permeables al aire. Las fibras naturales como algodón, lana y seda, permiten una mayor circulación de aire que las telas sintéticas. Sobre todo, utiliza estos tejidos cuando hagas ejercicio, pues la sudoración es mayor.

Ten en cuenta que hay determinados tipo de tela, como las lycras, que en contacto directo con la piel pueden causar mal olor. Si ese es tu caso, evítalas.

Hiperhidrosis. La hiperhidrosis es una afección médica por la cual una persona suda excesivamente y de manera impredecible. Las personas con hiperhidrosis pueden sudar incluso cuando la temperatura está fresca o cuando están en reposo. Suele afectar principalmente a manos, pies y axilas. Si tienes este incómodo problema, además de consultar con tu especialista, puedes utilizar lo siguiente:

Antitranspirantes: El exceso de sudoración se puede controlar con antitranspirantes fuertes, los cuales taponan los conductos sudoríparos. Los productos que contienen del 10 al 15% de hexahidrato de cloruro de aluminio son la primera línea de tratamiento para la sudoración en las axilas. No obstante ten en cuenta que los antitranspirantes pueden causar irritación de la piel y las grandes dosis de cloruro de aluminio pueden estropear la ropa.

Iontoforesis: Se trata de un tratamiento que utiliza electricidad para cerrar temporalmente las glándulas sudoríparas. No obstante, este tratamiento es más efectivo para la sudoración de las manos y de los pies. Los efectos secundarios, aunque poco comunes, pueden abarcar ampollas y agrietamiento de la piel.

Bòtox: Se utiliza la toxina botulínica tipo A (Bòtox) para el tratamiento de la sudoración intensa en las axilas, llamada hiperhidrosis axilar primaria. Se inyectan pequeñas dosis de toxina botulínica purificada debajo del brazo que bloquean temporalmente los nervios que estimulan la sudoración. Los efectos secundarios pueden incluir dolor en la zona de la inyección y síntomas seudogripales.

Existen, además, diversos medicamentos que pueden mitigar los efectos de la hiperhidrosis. No obstante, antes de utilizarlos o de decidirse por un tratamiento invasivo, SIEMPRE debes consultarlo previamente con un especialista.