carrito  

No hay productos

0,00 € Transporte
Total 0,00 €

Terminar pedido

Opciones es | €
  • es

666.527.196

Consejos para prevenir y eliminar los granitos

Suele ocurrir con cierta asiduidad. Te levantas de la cama y al mirarte en el espejo descubres que te ha brotado un granito en la cara, la frente, la nariz… ¿Cuál es tu primera reacción? Probablemente intentar reventarlo con los dedos. Pero, si lo has hecho alguna vez, te habrás dado cuenta de que lo que has conseguido ha sido empeorar la situación: te has hecho daño, quizás has dañado tu piel y el aspecto del granito es ahora peor que antes. Otras mujeres tienen cierta tendencia a tener granitos en los brazos, la espalda, las piernas o los glúteos. La aparición de estos granos no está ligada a ninguna edad concreta. Si bien es cierto que durante la adolescencia es más habitual tener granos e incluso brotes acneicos, los granitos pueden aparecer a cualquier edad. Lo habitual es que estos granitos aparezcan por una acumulación de grasa o suciedad sobre uno o varios poros, aunque también pueden aparecer debidos a cambios hormonales o por la ingesta a ciertos alimentos. Te ofrecemos a continuación algunos consejos para tratarlos y también para prevenirlos.

Qué NO hacer si te aparece algún granito. Como ya apuntábamos en la introducción, lo que no debes hacer es presionarlo con los dedos para vaciarlo. Eso con toda probabilidad lo empeorará y puedes provocar una infección y hasta una cicatriz. Tampoco debes seguir curas caseras sin fundamento, como la de colocar pasta de dientes sobre el grano. Lo único que conseguirás serán más molestias y empeorar la situación.

Para prevenir su aparición, vigila tus hábitos de limpieza y tu alimentación. Evita tocarte la cara con las manos sucias. Hacer eso transfiere esa suciedad junto con bacterias a tu cara favoreciendo la aparición de granos. Es necesario desarrollar (seguro que en tu caso es así, pero debemos recordarlo) buenos hábitos de higiene personal y limpieza facial. Debes ducharte todos los días y cambiarte de ropa (por supuesto lavándola). Si efectúas alguna actividad que te haga sudar más de lo habitual, dúchate de nuevo después de realizarla. Limpia tu cara cada noche antes de acostarte eliminando cualquier rastro de maquillaje –nunca te acuestes sin haber retirado completamente el maquillaje-. Después lávate la cara con un jabón suave y agua fría o tibia, no caliente, y sécala con una toalla limpia. Aplícate un tónico astringente (tu rutina de limpieza facial deberá ir ligada a tu tipo de piel, no lo olvides). Utiliza de forma regular alguna mascarilla purificadora y hazte una exfoliación facial suave una vez por semana. Estos hábitos te ayudarán a prevenir su aparición y a tratarlos si aparecen.

Es bien sabido que, en ciertas personas, determinado alimentos provocan la aparición de granitos. No se puede generalizar, porque cada persona es diferente, pero seguramente ya te habrás dado cuenta de qué te los provoca a ti. Es obvio que deberías evitar esos alimentos para prevenir la aparición de granitos. Por regla general, los alimentos que se asocian con la aparición de granitos son los embutidos, las mantequillas, las frituras y los alimentos elaborados con alto contenido de grasas o azúcares. Son muchas las mujeres que atribuyen al chocolate la aparición de granitos, pero en la mayoría de los casos, el chocolate sin aditivos no produce su aparición. Es más fácil que aparezcan si comemos chocolate con frutos secos, lácteos o mantequillas.

Otra cosa que favorece la aparición de granos es el estrés. Si tu estilo de vida te lo produce en exceso podrías buscar formas de relajarte y reducirlo. Tal vez haciendo ejercicio o tomando un baño relajante al final del día.

Granitos en brazos y piernas. Los granos en los brazos y piernas suelen aparecer como resultado de la irritación, una infección bacteriana o los pelos enquistados (en estas zonas el vello puede ser débil y no tener fuerza para romper la piel y salir a la superficie, con lo que quedan enterrados y se convierten en granos). Una de las soluciones más eficaces pasa por hacer una exfoliación intensa y de forma regular. Es imprescindible tener unos buenos hábitos de higiene. Después del baño o ducha, seca muy bien los brazos y piernas y aplícate una crema hidratante. Puesto que los brazos y las piernas están en contacto continuo con la ropa, procura que esta no sea demasiado ajustada. Vigila el jabón con el que lavas tu ropa, procura que sea de calidad. Si te depilas con maquinilla, asegúrate de que esta es de buena calidad y que está bien afilada.

Granitos en los glúteos. Se trata de una zona que normalmente está cubierta, por lo que la piel se sensibiliza y se vuelve más propensa a desarrollar afecciones y granitos. En ocasiones pueden llegar a aparecer erupciones enrojecidas e incluso dolorosas. Si su aparición no se debe a causas complejas que deban ser tratadas por un especialista, estos granitos suelen ser fáciles de eliminar. En primer lugar, deberías exfoliar la piel de forma continua, como haces con otras zonas de tu cuerpo. Debes aplicarte un hidratante después de la exfoliación, al igual que después del baño o la ducha. Utiliza semanalmente una mascarilla limpiadora para eliminar las infecciones más profundas. Puedes utilizar productos que contengan ácido salicílico o peróxido de benzoilo. Siempre debes mantener la zona limpia y seca. Si tienes tendencia a crear granitos en esta zona, utiliza ropa interior de algodón y procura no llevar ropa demasiado ceñida. Procura cambiar tu ropa de cama a menudo, pues las bacterias que suelen causar los granitos se transmiten a las sábanas.

Remedios caseros. Al tratar con la aparición de granitos aislados, no con brotes acneicos o generalizados, pueden resultarte útiles algunos remedios caseros. Tal vez tengas a manos algunos productos que puedas usar en vez de comprar algún producto específico para tu problema puntual. No obstante, si el problema es persistente o se agudiza, puedes utilizar algún cosmético adecuado para los granos. Si se trata de procesos más graves, deberías consultar a tu dermatólogo y, tal vez, utilizar algún medicamente que te recete.

Algunos remedios caseros efectivos:

  • Mascarilla de yogur, limón y avena. Mezclar una cucharada de cada ingrediente hasta conseguir una mezcla homogénea y aplicar sobre el granito y alrededores. Esperar unos veinte minutos a que se seque y retirar con abundante agua fría. Esta mascarilla también puede usarse como preventiva si el problema es recurrente.
  • Mascarilla de tomate, azúcar y limón. Tritura los tomates sin piel y añade una cucharada de zumo de limón y dos de azúcar. Mézclalo hasta conseguir una pasta homogénea. Aplica la mascarilla sobre la zona a tratar y déjala actuar entre quince y veinte minutos.
  • Exfoliante corporal de sal gruesa. Mezclar dos cucharadas soperas de sal gruesa, medio vaso de zumo de limón y una cucharada sopera de nata líquida. Efectuar el peeling masajeando especialmente la zona de los granitos. Lavar la zona y secar bien.