carrito  

No hay productos

0,00 € Transporte
Total 0,00 €

Terminar pedido

Opciones es | €
  • es

666.527.196

Consejos para lucir una espalda hermosa

Seguro que en alguna ocasión hemos querido lucir un hermoso vestidos con un gran escote en la espalda y, por no tenerla bien cuidada, hemos decidido no hacerlo. Lo cierto es que, bien sea por la dificultad de acceder a ella, o porque no la vemos al mirarnos en el espejo, solemos olvidar con frecuencia cuidar y embellecer esta parte de nuestro cuerpo. Sin embargo, una espalda hermosa es un auténtico regalo para la vista y, sobre todo, te ayudará a sentirte bien contigo misma. No obstante, la belleza de la espalda envuelve muchos factores distintos, desde la limpieza, pasando por la postura hasta el ejercicio.

La piel de la espalda se caracteriza por su ausencia de pliegues y por ser una zona en la que se producen con cierta frecuencia alteraciones vasculares, pigmentarias o glandulares. La piel de la espalda es, además, propensa a padecer lesiones de acné. También es frecuente que se presenten alteraciones pigmentarias o la aparición de pequeños angiomas, así como el eritema y las quemaduras producidas por las radiaciones solares. Todo esto puede dar lugar a pequeñas cicatrices o lesiones que pueden dejar alteraciones sobre la piel.

A continuación, te detallamos algunos consejos y sugerencias para lograr una espalda perfecta.

Limpieza y cuidados. Al ducharte, frota tu espalda con un cepillo o esponja. Después sécala bien y aplícate crema hidratante, ya lo sueles hacer en el resto de tu cuerpo pero, no te olvides de la espalda. Será ideal si puedes aplicar la crema o aceite hidratante con un suave masaje. Siempre que la lleves al descubierto, aplica un protector solar adecuado. Exfolia tu espalda con la misma frecuencia que el resto de tu cuerpo, de esta manera eliminarás los granitos e impurezas que suelen aparecer en la espalda y las células muertas de la piel. Es complicado hacer todo esto una misma, así que, si te es posible, pide a alguien que te ayude… Si no tienes a nadie, siempre puedes acudir a un centro de belleza y hacerte allí una exfoliación, así como aplicar coberturas relajantes y purificantes, y, si te es posible, ¡aprovecha y que te hagan un buen masaje! Sobre todo, asegúrate de la profesionalidad del centro que elijas para recibir los tratamientos y los masajes.

Zapatos. Es cierto que los zapatos con tacones muy altos puedes aportar un extra de belleza al estilizar las piernas y la figura en general, pero también pueden producir desviaciones en la espalda. Lo más recomendable es que solo los uses en ocasiones especiales. Usa zapatos con poco tacón para diario.

Ejercicio. Hay diversos ejercicios que fortalecen y embellecen la espalda. Uno de ellos es el ciclismo y otro la natación. Evidentemente, nos referimos a la práctica moderada. El exceso de estas disciplinas puede provocar una espalda demasiado musculada y masculina. Algunos ejercicios para realizar en el propio hogar podrían ser:

  • Ponte de pie y estira los brazos hacia arriba. Al mismo tiempo, ponte de puntillas, de forma lenta y gradual, hasta sentir que la espalda se estira cómo si tiraran de ti. Repite este ejercicio unas diez veces.
  • Estírate sobre una mesa (asegúrate de que es estable y resistente) de tal forma que la espalda quede en la mesa y puedas tocar el suelo con las plantas de los pies, formando un ángulo de unos 90 grados. Agárrate con las manos a los laterales de la mesa y eleva las piernas hasta que tu cuerpo quede recto. Hazlo lentamente. Después, vuelve a bajar lentamente las piernas hasta que los pies vuelvan a tocar el suelo. Repite este ejercicio unas diez veces.
  • Ponte de pie con las piernas ligeramente abiertas y estiradas. Pon las manos en las caderas y gira de un lado hacia el otro hasta notar cómo se estira tu espalda. Es importante que al hacer los giros mantengas la espalda erguida. Repite este ejercicio unas diez veces.

Postura y hábitos. Si por tu trabajo debes pasar muchas horas sentada, procura adoptar una posición correcta. Mantén la espalda erguida, pero en una posición que te resulte cómoda. Procura no cargar a menudo pesos excesivos para evitar el ladeo de los hombros.

Alimentación. La espalda, como el resto de la piel, refleja el tipo de vida que llevamos. Es importante, por tanto, que tengamos una dieta equilibrada y sin excesos, evitando los fritos y las comidas excesivamente grasas. Como ya hemos comentado en muchas ocasiones, las frutas, verduras (sobre todo crudas y de hoja verde), los alimentos ricos en fibras y en omega 3 y 6, así como los alimentos ricos en antioxidantes, como las vitaminas C y E, son muy recomendables y deben incluirse en la dieta diaria.